La Cuadra de Salvador: el templo de la carne que llegó de Lima a Madrid
Cortes USDA Prime, wagyu japonés, carnes argentinas y uruguayas, platos con alma peruana, una bodega con cerca de 300 referencias y noches de música en directo. La Cuadra de Salvador reúne gastronomía y ocio en un espectacular espacio de 1.000 m² en pleno centro de Madrid.

Hay restaurantes a los que se va a comer y otros en los que la cena es solo el principio del plan. La Cuadra de Salvador pertenece claramente a los segundos. Situado en la calle de Los Madrazo, a pocos pasos del Congreso de los Diputados, este steakhouse nacido en Perú ha trasladado a Madrid una propuesta que gira alrededor de las grandes carnes, pero que se completa con cocina de inspiración peruana, vinos, coctelería y, ahora también, música en vivo.
La historia comenzó lejos de Madrid. La Cuadra de Salvador nació en Lima en 2013 y actualmente cuenta con cuatro establecimientos en la capital peruana. El nombre es, además, toda una declaración sentimental: el concepto nació como homenaje a Salvador, un miembro de la familia especialmente apasionado por la gastronomía y por esos momentos que suceden alrededor de una buena mesa. A finales de 2024, el proyecto cruzó el Atlántico para instalarse en el madrileño barrio de Las Cortes.
La carne, por supuesto
Si hay una razón para sentarse a su mesa, es su selección de carnes. La casa ha construido buena parte de su identidad alrededor del Black Angus USDA Prime, una clasificación reservada a carnes con un elevado grado de marmoleo y especialmente valoradas por su jugosidad y ternura.

La carta permite recorrer diferentes cortes y procedencias. Entre los estadounidenses encontramos entraña, lomo alto o ribeye, lomo bajo o NY Strip, picaña, Porterhouse, T-Bone o Tomahawk, incluido un espectacular Tomahawk Flame flambeado con whisky Single Malt Ovalle. Para quien quiera subir todavía más la apuesta, también hay ribeye de Wagyu Kagoshima A5.

Pero la selección ha crecido y ya no mira únicamente hacia Estados Unidos. A la carta se han incorporado Angus argentino y Black Angus uruguayo, además de una selección ibérica que incluye chuletón de vaca rubia con más de 50 días de maduración y, sujeto a disponibilidad, buey gallego con 90 días.
Mucho más que un steakhouse
Conviene, sin embargo, no cometer el error de quedarse solo en la carne. Porque detrás de los cortes hay una carta en la que se reconoce el origen peruano de La Cuadra de Salvador.
Los Anticuchos de Salvador, elaborados con corazón de buey adobado en ají panca y especias, conviven con un lomo saltado tradicional de solomillo, soja, cebolla, tomate y cilantro. También encontramos propuestas como el Shinua, con picaña madurada y arroz frito al estilo peruano; el asado de tira en cocción lenta con curry verde y puré de maíz dulce; o un solomillo Prime acompañado de foie y trufa. Y para quienes quieran alejarse de la carne, la carta incorpora opciones como el bacalao al pilpil.
Es precisamente esa mezcla —el steakhouse clásico pasado por una mirada latinoamericana— la que da personalidad a una carta pensada para compartir y, sobre todo, para alargar la sobremesa.
Una bodega para perderse
La experiencia continúa en una bodega que reúne alrededor de 300 referencias, con etiquetas españolas e internacionales y añadas difíciles de encontrar, desde Toscana hasta Borgoña, además de champanes de algunas de las maisons históricas. NP.- SEPTIEMBRE LLEGA A LA CUAD…
Y cuando llega el momento de cambiar la copa de vino por un cóctel, entra en juego La Barra de Salvador, un espacio con acceso directo desde la calle, mesas altas y una propuesta de coctelería de autor con y sin alcohol. NP.- SEPTIEMBRE LLEGA A LA CUAD…
Uno de sus cócteles más gastronómicos es El Punchao, que combina los matices frutales del maracuyá con las notas ahumadas del mezcal y está concebido precisamente para acompañar al Tomahawk. Para quienes prefieren opciones sin alcohol, el Chicha Sour 0.0 mezcla chicha morada, lima y canela. NP.- SEPTIEMBRE LLEGA A LA CUAD…
Y ahora, cenas que suenan a jazz
La última razón para apuntarlo en la agenda llega cuando cae la noche. La Cuadra de Salvador ha incorporado la música en vivo a su propuesta, buscando que la cena pueda transformarse, sin cambiar de escenario, en una noche completa.
La programación apuesta por repertorios que viajan entre Amy Winehouse, Billie Holiday, Adele o Ella Fitzgerald y otros grandes clásicos, pensados como banda sonora para la cena y la conversación. Las actuaciones se celebran el segundo y el último viernes de cada mes, a partir de las 20:30 horas. NP.- SEPTIEMBRE LLEGA A LA CUAD…
A ellas se suma Toni y Tropical Moon Jazz Band, un trío de jazz y música criolla que recupera el sonido de Sidney Bechet y propone un recorrido musical desde el Nueva Orleans de principios del siglo XX hasta el París de los años cincuenta. El concepto va incluso un poco más allá de la música: estas noches cuentan con una carta de cócteles inspirada en el universo del jazz. Las próximas fechas anunciadas son 9 de octubre, 13 de noviembre y 11 de diciembre. NP.- SEPTIEMBRE LLEGA A LA CUAD…
Una buena carne, una copa de vino, un cóctel y jazz en directo. La Cuadra de Salvador parece haber entendido que salir a cenar en Madrid puede —y quizá debe— ser bastante más que sentarse a la mesa.
LA CUADRA DE SALVADOR
Calle de los Madrazo, 10. Madrid
Precio medio de carta: 100-120 €
Reservas: 91 409 11 13
lacuadradesalvador.es