Las increíbles Islas Cook, desde todas sus perspectivas

Desde el cielo, las Islas Cook se antojan pequeñas manchas creadas del material con que se tejen los sueños. Desde el mar, las diferentes tonalidades de azul construyen la pista de baile de embarcaciones que parecen danzar frente a la costa mientras, en su interior, sobrecoge su intenso verde. Muchas son las postales que ofrece este pequeño rincón del Pacífico Sur, entre Hawái y Nueva Zelanda, y resulta imprescindible explorarlas desde todas sus perspectivas… ¿te animas?

Islas cook

El mejor modo de obtener una panorámica aérea de las islas es asegurarse un buen asiento junto a la ventanilla en uno de los vuelos entre islas que ofrece Air Rarotonga (www.airraro.com), desde el que recrear la mirada con las impresionantes vistas. Y, si queremos volar literalmente sobre ellas, la mejore forma es hacerlo con el deporte de moda, el kite surf (www.southpacifickiteboarding.com), especialmente extendido en la paradisiaca playa de Muri Lagoon de Rarotonga.

Y es que este maravilloso flotante dispone de kilómetros de costa para la práctica de deportes acuáticos. Por ejemplo, se puede disfrutar de este mar cuya temperatura rara vez desciende por debajo de los 25˚C, sumergiéndose en las cristalinas aguas con alguno de los centros de buceo locales como Dive Rarotonga (www.diverarotonga.com). Además de por la inmensidad del Océano Pacífico, las Islas Cook son conocidas por sus preciosas lagunas. Y es que los arrecifes de coral que circundan los atolones cierran las aguas en grandes piscinas naturales de belleza inigualable y colores imposibles. La de Aitutaki, probablemente una de las más bellas del mundo, promete jornadas inolvidables a bordo de un crucero (www.kiaoranacruise.com / www.bishopscruises.com) que, surcando el azul, llevará al asombrado y afortunado visitante hasta One Foot Island, una islita ubicada en el interior de la laguna que parece extraída de los sueños infantiles.

Islas cook

Desde tierra firme, se puede descubrir la exuberante naturaleza interior de las islas Cook haciendo senderismo, o recorriendo sus escarpados contornos en mountain bike, caballo, 4×4 o quad. Merece la pena ascender por el accidentado interior de Rarotonga hasta el punto más alto, The Needle, antes de descender para disfrutar de un chapuzón en la cascada de Wigmore. Y mejor si lo hacemos acompañados del célebre sabio local Pa, quien nos desvelará todos los secretos sobre la zona y las propiedades medicinales de las plantas.

Porque otra manera de descubrir el carácter de las islas es adentramos en la cultura local, lo que podemos hacer contratando uno de los tours en bici que proponen los Storytellers (www.storytellers.co.ck). Se trata de rutas de muy diversos niveles que muestran la naturaleza y cultura autóctonas de un modo muy personal, adentrando al visitante en historias, leyendas y fábulas locales. Imprescindible la visita a Atiu, una de las tres islas principales de las Cook, en la que la impresionante cueva Anatakitaki alberga  piscinas de agua clara, por lo que es ideal para los amantes de la espeleología.

www.cookislands.travel/spain